ACLARACIÓN ACERCA DE LOS DIEZMOS:

ACLARACIÓN ACERCA DE LOS DIEZMOS.

Muchas Iglesias tienen la costumbre de dar el Diezmo, (es decir 1/10 DE LAS GANANCIAS) y las personas que concurren también; esto NO se refiere a sus propiedades, o de sus cosas. Esta “costumbre”, en realidad, es algo que Dios enseña en su palabra de dar para sostener y expandir su obra es decir 1/10 de las ganancias que El permitió que tuviéramos.

Ej. si vende su casa no debe dar el diezmo porque no ganó nada, sino que la vendió al precio que vale. Pero si compra una bicicleta para vender en 1000 y la vende a 2000 el diezmo de la ganancia es 100 ya que es 1/10 de 1000 que es la ganancia que obtuvo, y eso debe darlo a su Iglesia (no a otra parte).

Las iglesias de esa manera y los que se dedican a las cosas de Dios, se sostienen por la contribución VOLUNTARIA de los que asisten, y así no se grava al estado, ni a otras personas que no pertenecen a esa iglesia o religión.

Recuerde además que servir a Dios es un trabajo 1 Timoteo 5:17; 1 Corintios 9:13; 1 Tesalonicenses 5:12 y además es una profesión, que para recibir un diploma tarda 4 años o más de estudios, lo mismo que un abogado o ingeniero. Luego debe servir a Dios en una Iglesia y llegar a recibir salario luego de tal vez varios años.

Los Pastores tienen familia y tienen los mismos gastos (o más) que las personas y sin ninguna duda tienen más problemas que cualquier otra persona común.

(1 Timoteo 5:17) Esto manda la palabra de Dios y dice que dedicarse a servir a Dios es un trabajo y aunque la gente no se da cuenta (es el más importante y difícil de todos y del que se debe dar cuenta a Dios).

Los ancianos (Pastores) que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.

(1 Timoteo 5:17)

Los ancianos que cumplen bien su función deberían ser respetados y bien remunerados, en particular los que trabajan con esmero tanto en la predicación como en la enseñanza.

(1 Corintios 9:13)

¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan?

(1 Corintios 9:14)

Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.

(1 Corintios 9:14)

Del mismo modo, el Señor ordenó que los que predican la Buena Noticia sean sostenidos por los que reciben el beneficio del mensaje.

(1 Tesalonicenses 5:12)

Amados hermanos, honren a sus líderes en la obra del Señor. Ellos trabajan arduamente entre ustedes y les dan orientación espiritual.

(1 Tesalonicenses 5:13)

Ténganles mucho respeto y de todo corazón demuéstrenles amor por la obra que realizan.

Desde mucho antes de los mandamientos dados a Moisés (La Ley) Abram un hombre de Dios ya le daba los diezmos a Dios (seguramente porque Dios así le dijo que hiciera)

(Génesis 14:20)

y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.

Jacob su nieto Dijo esto:

(Génesis 28:22)

Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti. (El reconocía que es Dios el que da la prosperidad).

En realidad todo es de Dios y El es el que nos da todo, el que nos bendice o no, nos prospera o no, es Dios. Todo lo que recibimos es permitido por Dios que lo recibamos y depende de muchas actitudes nuestras para vivir con la bendición de Dios o no. (Lea Deuteronomio 28). Y una de ellas es dar el Diezmo a la casa de Dios, es decir a la Iglesia de donde recibe usted su alimento espiritual y los que se lo dan han dejado otras profesiones para alimentarlo a usted espiritualmente (esto tendrá resultados eternos).

(1 Crónicas 29:14) el rey David hablando a Dios dice:

Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos.

ESTA ES UNA ORDEN DE DIOS QUE PERMANECE HASTA HOY, EN EL NUEVO TESTAMENTO DABAN EL DIEZMO y esa es la manera de edificar, sostener, reparar, mejorar pagar gastos, etc., etc. del templo y de emprender nuevo proyectos misioneros y sufragar los gastos para evangelizar etc. Además de sostener a los que dedicaron sus vidas a alimentar espiritualmente y ayudar a sus hermanos.

(Malaquías 3:10)

Traigan todos los diezmos al depósito del templo, para que haya suficiente comida en mi casa. (a la iglesia que asiste) Si lo hacen (promesa condicional) —dice el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales— les abriré las ventanas de los cielos. ¡Derramaré una bendición tan grande que no tendrán suficiente espacio para guardarla! ¡Inténtenlo! ¡Pónganme a prueba!

Yo no nací perteneciendo a una Iglesia que se daba el diezmo sino limosnas (total era sostenida por el Estado) pero al escuchar los testimonios de los que daban el diezmo y ver como prosperaban y para que se utilizaban, comencé “temerosamente” a darlo y comprobé resultados extraordinarios de parte de Dios. Resumiendo el que lo da, es prosperado y el que no, no es prosperado por Dios. (Esto es para aquellos que son de la familia de Dios).

(Malaquías 3:11) Estas son sus promesas.

»Sus cosechas serán abundantes porque las protegeré de insectos y enfermedades.* Las uvas no caerán de las vides antes de madurar —dice el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales—. (Malaquías 3:12)

Entonces todas las naciones los llamarán benditos, porque su tierra será un deleite, dice el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales. Las naciones que tienen por costumbre dar el diezmo son las más prosperas aunque lo den por tradición o automáticamente.

(Números 18:21)

En cuanto a la tribu de Leví, (los que se dedicaban a Dios) tus parientes, los recompensaré por su servicio en el tabernáculo. En lugar de una asignación de tierra, les daré los diezmos de toda la tierra de Israel.

(Números 18:24)

porque yo les he dado los diezmos del pueblo de Israel, que han sido entregados como ofrendas sagradas al SEÑOR. Esta será la porción de los levitas. Por eso les he dicho que no recibirán ninguna asignación de tierra entre los israelitas». Eso traducido a los tiempos de hoy sería: los que sirven a Dios no deben dedicarse a otras labores o profesiones.

(Números 18:26) Los que sirven a Dios deben dar los diezmos de los diezmos.

«Da las siguientes instrucciones a los levitas: cuando reciban de los israelitas los diezmos que les he asignado como su porción, entreguen una décima parte de ellos —un diezmo de los diezmos— al SEÑOR como ofrenda sagrada.

(Nehemías 10:37) Esto resolvió Nehemías cuando se volvieron a Dios en su tiempo:

que traeríamos también las primicias de nuestras masas, y nuestras ofrendas, y del fruto de todo árbol, y del vino y del aceite, para los sacerdotes, a las cámaras de la casa de nuestro Dios, y el diezmo de nuestra tierra para los levitas; y que los levitas recibirían las décimas de nuestras labores en todas las ciudades;

(Deuteronomio 14:22) Esta es una orden de Dios.

Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año.

(Lucas 18:12) En los tiempos de Jesús se hacía esto y era de (en este caso) del fariseo, motivo de jactancia de algo bueno que hacía aunque Dios no le agradaba que se jacte si que dé los diezmos y que ayune.

ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.

(Mateo 23:23)

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. (Es decir: sin dejar de dar el diezmo).

Le ruego que lea detenidamente este escrito varias veces y de de sus ganancias de 1/10 recuerde que todo se lo da Dios, junto con su salud, capacidad para obtenerlas, oportunidades, inteligencia etc.

Dios le dice a usted: “Yo te doy 10 partes de dinero, quédate tú con 9 y dame una sola a mí, que es para TU Iglesia TUS pastores y mi obra”.

Obedezca a Dios, pruébelo y verá resultados asombrosos, le comento que hay personas y Pastores que dan más o mucho más del diezmo (Yo soy uno de ellos).

Si usted no apoya la obra de Dios, no pida luego oración cuando tenga problemas financieros y de otro tipo, porque usted al estar en desobediencia, ya no se puede orar para que Dios bendiga lo que El no quiere bendecir.

Si usted no da la parte que le corresponde a Dios, en otras palabras está diciendo: “No me interesa la obra de Dios y no me interesan los pastores que me ayudaron a salvarme, oraron por mi tantas veces y me ayudaron.

Dios sabe leer los corazones y las intenciones de los mismos y sabe quienes son agradecidos y quienes no.

Y si usted no da por temor (tenga más bien, temor de quebrantar los mandamientos de Dios y perder su bendición y no de otra cosa).

Usted debe creer que las promesas de Dios son ciertas y verdaderas y que Dios no miente y si usted cumple ciertas condiciones, será bendecido económicamente más allá de sus expectativas.

Mi consejo es: aparte inmediatamente 1/10 de sus ganancias y de a su iglesia el diezmo y luego “siéntese tranquilo” bajo la bendición de Dios.

(Recuerde, toda ofrenda o diezmo es voluntario, uno lo decide dar o no, pero hay decisiones que nos traen bendición de Dios lo mismo que la obediencia)

Otro consejo: cuando Dios lo prospere, procure darse cuenta que el que lo prosperó es Dios. ¡Y sea agradecido!

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