Con estos mensajes cristianos que escribo….

Con estos Mensajes Cristianos:

Quiero motivar, ayudar y movilizar a todos los cristianos a alcanzar al mundo con el mensaje de amor y salvación de N.S.Jesucristo.

Quiero llegar con la buena noticia del Evangelio a todas las personas.

Sé que Dios es para todos y ama a todos.

Quiero mostrarles a las personas que no están solas ni desamparadas en este mundo. Dios les ama de verdad, el tiene un lugar para ellos en el cielo.

Dios nos amó tanto que envió a su Hijo para salvarnos.

Jesucristo nuestro Señor siendo Dios se hizo hombre naciendo a través de la virgen María, caminó en este mundo en santidad, no cometió pecado, nos mostró como es Dios y su voluntad y al final murió en la cruz para que todo aquel que en el cree no se pierda, (no se condene eternamente) sino que tenga vida eterna (que vaya al cielo para siempre).

El pagó el pecado de todos nosotros en la cruz.

La paga del pecado es la muerte, pero Jesús llevó la paga que nos correspondía a nosotros por nuestros pecados.

El pagó nuestros pecados, en la cruz del monte calvario, El Justo (Jesucristo) murió en lugar de los injustos (nosotros) para llevarnos a Dios.

Queremos ser como El, queremos hacer su mismo trabajo, queremos continuar su obra. Jesucristo dijo: “como me envió el Padre así también yo los envío a ustedes”. San Juan 20-21. Queremos cumplir la gran comisión de nuestro Señor Jesucristo.

Jesucristo nuestro Señor dijo: “Tengo todo poder y autoridad no solo en el cielo sino también en la tierra. Por lo tanto vayan, y hagan discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Amén.

Debemos tomar en serio esta gran comisión. Esta no fue dada solamente para ministros religiosos sino para todos los cristianos.

Jesucristo nos mandó que alumbráramos con nuestra luz a los hombres y al considerar nuestra buenas obras glorificarán a nuestro Padre que está en los cielos.

Debemos estar apasionados por agradar a Dios y obedecerle.

Debemos entregarnos totalmente a la guía de su Espíritu Santo.

Debemos decir: somos siervos auténticos de nuestro Señor Jesucristo.

Debemos entregarle el control total de nuestra vida.

Debemos caminar con El.

Debemos seguirle a dondequiera que vaya.

Debemos ofrecer nuestro cuerpo para que él lo utilice para su gloria.

Debemos hacer sus obras. Marcos 16:20.

Estamos en tiempos especiales. Este es el tiempo en que el evangelio debe ser predicado a todas las naciones. San Mateo capítulo 24 versículo 14 dice así: “y será predicado este evangelio del Reino en todo el mundo, para testimonio a toda las naciones; y entonces vendrá el fin”.

Este es el tiempo del que habló el profeta Joel, podemos leer esto en hechos de los apóstoles 2:16 en adelante, dice así: “más esto es lo dicho por el profeta Joel: y en los postreros días dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mi siervos y sobre mis siervas en aquellos días, derramaré de mi Espíritu Santo y profetizarán y daré prodigios arriba en el cielo y señales abajo en la tierra, antes que venga el día del Señor grande y manifiesto; y todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo”.

Este es el tiempo de la gran cosecha de Dios.

Por eso debemos orar para que el Señor envíe obreros a su cosecha.

Usted puede ser uno de ellos. Usted puede ser un héroe de Dios. Usted puede ser un guerrero o un General del tiempo final.

No desperdicie su vida. Tiene una sola vida para vivir.

Este es su momento de servir a Dios.

¿Qué hará usted con el resto de su vida? ¿La va a utilizar para hacer tesoros en el cielo? ¿O la va a desperdiciar?.

¿Trabajará usted para la obra más importante que puede haber en toda la eternidad? o ¿simplemente pasará sus días viendo televisión, haciendo sus cosas y no hará nada que permanezca para siempre?

Tome hoy decisiones claras.

Decídase a emplear del resto de su vida en hacer el bien y en servir a Dios. Apoye la causa de Dios.

Este es su tiempo.

Hágase tesoros en el cielo.

Sirva a Dios y al prójimo.

Utilice bien el resto de su vida.

Hay recompensas eternas.

Hay tesoros en el cielo para usted.

El evangelio debe ser predicado en todo el mundo y usted puede ser un obrero de Dios. La cosecha debe ser levantada.

Hay miles y miles que están oprimidos por el pecado y por el diablo.

Nuestro Señor Jesucristo vino a buscar y a salvar a los que estaban perdidos.

Él quiere trabajar a través suyo.

Él quiere expresarse a través suyo.

Él quiere salvar personas a través suyo, el quiere sanar a través suyo, el quiere animar, bendecir, bautizar en el Espíritu Santo, y quiere trabajar con usted en esta gran cosecha final.

Por favor: dígale al Señor ahora en oración:

“Señor Jesús, te entrego mi vida, para que hagas tu voluntad en mí, perdona todos mis pecados, vive tu vida en mí, utiliza mi boca, utiliza mis manos y todo mi ser para salvar, sanar, llenar con tu Espíritu Santo, hacer obras de bien, bendecir a las personas y para hacer tu voluntad a través mío.

Continúa tu obra través mío.

Señor, te entrego mi vida incondicionalmente para que hagas siempre en mi tu voluntad, muchas gracias Jesús. Amén.”

Jesucristo nuestro Señor dijo: Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a todas las personas. El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: en mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas… también promete una protección especial sobre aquellos que siguen. Sobre los enfermos (dijo Jesús) pondrán sus manos y sanarán. Y Jesucristo fue recibido arriba en el cielo y sus seguidores predicaron en todas partes, y El Señor les ayudó y confirmó la palabra con las señales que la seguían.

Hoy es igual. Jesús sigue haciendo su obra hoy. El es el mismo de siempre.

Debemos cumplir el mandato de Jesús.

Debemos cumplir su gran comisión.

Debemos salvar a los pecadores y predicarles el mensaje de salvación.

Nuestro Señor Jesucristo dijo: así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y es necesario que se predique en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones. San Lucas 24:46-49. Para eso Jesús nos dijo que debíamos ser llenos del Espíritu Santo y recibir “la promesa del Padre” es decir, ser investidos de poder desde lo alto; se refería a ser llenos del Espíritu Santo. Ellos perseveraron unánimes en oración y Jesucristo los llenó con su Espíritu Santo el día de Pentecostés. Hoy pasa lo mismo, hoy es igual.

Jesucristo en el libro Hechos de los apóstoles capítulo uno, habló de estás cosas y dijo en el versículo cinco: “ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo” y en el versículo ocho: “recibirán poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me serán testigos en todo el mundo, hasta lo último de la tierra”.Ellos fueron bautizados en el Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas según el Espíritu Santo le daba que hablasen. Se cumplió entonces la profecía del profeta Joel.

Estamos en los postreros días y estamos en los días en que el pecado está aumentando y el amor de muchos se está enfriando, este es el tiempo en que habló nuestro Señor Jesucristo de que sería predicado el evangelio del Reino de Dios en todo el mundo para testimonio a todas las naciones y entonces vendrá el fin.

Es muy importante que usted sepa el tiempo en que estamos viviendo.

Lo que más va a apoyar Jesús es la evangelización del mundo.

El quiere todas las personas del mundo escuchen el mensaje de salvación.

El quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Jesucristo (el justo) murió en lugar de nosotros los injustos para llevarnos a Dios.

Lo que más le interesa a Dios es salvar a las personas perdidas, aquellos que permanecen en sus pecados sin arrepentirse y no saben el camino al cielo.

El ama a cada persona perdida con un amor que no podemos comprender.

Él nos ha mostrado en San Lucas capitulo 15 que hay fiesta en el cielo cuando un pecador se arrepiente, hay una explosión de alegría en el cielo cada vez que una persona entra a su Reino (al Reino de Dios).

Para eso debemos predicarles el mensaje de salvación.

Cada cristiano es “un misionero en el lugar donde está”.

Cada cristiano es “un pescador de hombres” en el lugar donde está.

Cada cristiano es una luz en medio de las tinieblas.

Las personas que rodean a cada cristiano: parientes, amigos, conocidos, vecinos, etc. deben “ver” sus buenas obras, deben escuchar el mensaje de salvación a través de nosotros porque Dios quiere que sean salvos y sean sus hijos por toda la eternidad.

¡Manos a la obra!

Predicador: GUSTAVO ISBERT.

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