EL GOZO DE ENCONTRAR A JESÚS.

Capítulo 6- Una luz para todo camino

¿Qué es la fe? «La garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve».

Nathaniel Hamhorne escribió un fascinante cuento llamado «The Great Stone Pace». Este trata sobre un país que perdió a su rey amado. La popularidad del rey era tan grande que el pueblo decidió no reemplazar al rey hasta encontrar la réplica más perfecta posible de él.

Las intenciones del pueblo eran serias. Aún más, insistían en que el futuro rey debía parecerse físicamente al que había fallecido. A tal efecto, contrataron a un escultor talentoso para que esculpiera el perfil del rey a un lado de un risco. Así, su rostro siempre estaría ante el pueblo, mientras esperaban a que el destino pusiese en sus manos a su sucesor.

Un grupo de encargados recorrió el país de lado a lado, por años, en la búsqueda del hombre correcto. Pasaron los años y las generaciones y aún no había un sucesor para el rey. Sin embargo, a través de muchas décadas el país se mantuvo en la búsqueda, aun cuando su gloria se debilitaba por la falta de liderazgo. Los hombres viajaron y buscaron, pero ahora, para ellos, estaban concluyendo las esperanzas de hallar al hombre que tuviera las características de la escultura.

Entonces, un día, llegaron a la pequeña cabaña de un campesino, que se encontraba anidada precisamente bajo el gran perfil rocoso del antiguo rey. Quienes realizaban la búsqueda, quedaron atónitos: ¡Ahí estaba finalmente el hombre! El risco estaba ante ellos, y el joven debajo de él: la misma imagen del perfil ideal.

De niño, aquel joven se había embelesado al escuchar de su madre la leyenda del Gran Rostro de Piedra. Lo alcanzó la esperanza de reconocer al líder esperado por tanto tiempo, cuando finalmente llegara. Entonces, el joven absorto estudió el rostro en el risco cada día. Memorizó cada característica, aun las fallas sutiles en la escultura; hasta que, después de años de escrutinio, el vino a ser la imagen en sí mismo, aun sin darse cuenta. Y el país tuvo un nuevo rey.

clip_image001El encuentro con Jesús es el momento más grande de su vida, pero conocerlo es la aventura máxima. Lo maravilloso de nuestra fe es que la amistad con nuestro Señor crece en dulzura y en fuerza cada día. Muchas personas temen envejecer, pero aquellos que conocen a Jesús simplemente buscan crecer, cada día más, en su parecido a él. Como el joven que meditaba absorto en el gran rostro de piedra, nosotros eventualmente, nos pareceremos al Cristo que adoramos.

¿Qué tan a menudo, hemos escuchado esta misma trivialidad en el caso de las parejas que han estado casados durante muchos años? Se dice que después de muchos años de matrimonio, ¡el esposo y la esposa llegan a parecerse el uno al otro! Nos reímos de la idea, pero hay un principio genuino aquí: Nos convertimos en lo que verdaderamente valoramos. Cuando Moisés bajó de la montaña donde contempló la gloria de Dios, traía un velo para que el pueblo no quedara ciego por la luz de Dios reflejada en su rostro. En 2 Corintios 3: 18, Pablo subraya que aquellos que no conocen a Dios están velados y cegados a la verdad. Pero, «Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acci6n del Señor, es el Espíritu».

¡Que gran pensamiento! La gloria de Dios en el rostro de Moisés se desvaneció; pero en su caso, su antiguo semblante pecador desaparecerá, porque usted puede experimentar la gloria de Dios cada día y volverse más y más como él.

Usted partirá en una gran expedici6n de crecimiento diario: un viaje de transformaci6n. Esta es la clave para parecerse más a Cristo: crecimiento diario, no sentimientos temporales.

Tomemos un momento para examinar, un poco mas de cerca, esta importante idea.

El permanecer en la senda

Imagine, un tren antiguo de combustión a carbón. El tren ilustra la relaci6n entre hechos (Dios y su Palabra), fe (nuestra confianza en Dios y su Palabra), y sentimientos (el resultado de nuestra fe y obediencia).

Los hechos son la locomotora.

La fe es el carro del carb6n, el cual proporciona combustible para la locomotora.

Y los senti1nientos son el furgón de cola del tren. El tren correrá con o sin este. Sin embargo, sería infructuoso intentar tirar del tren por el furg6n de cola. De la misma manera, como cristianos no dependemos de nuestros sentimientos o emociones, aun cuando éstos ocupan un lugar en nuestra experiencia. Depositamos nuestra fe en la fidelidad de Dios y en las promesas de su Palabra.

Su fe que es halada a 10 largo de

los caminos de la vida, por el hecho absoluto y empírico de Cristo en este mundo; muerto por nuestros pecados y resucitado para derrotar a la muerte y para abrimos el camino para vivir una vida nueva y eterna. Nuestra fe sigue adelante y emociones estupendas y de gozo, inevitablemente también llegan. Pero nuestra fe está basada en los hechos que nos conducen, en vez de los sentimientos que nos siguen.

Por lo tanto, cuando usted experimente días sin inspiración y cuando su entusiasmo decaiga, por favor, no llegue a la conclusión de que algo anda mal con su fe. Los sentimientos van y vienen, pero los hechos son concretos e inmutables.

Ahora que ha entrado en una relaci6n personal con Cristo, muchas cosas emocionantes y estupendas le han sucedido. Repasémoslas.

1. Cristo vino a su vida.

2. Sus pecados fueron perdonados.

3. Usted se convirtió en hijo de Dios

4. Usted recibió vida eterna.

5. Usted empezó la gran aventura para la cual Dios lo creó.

¿Puede pensar en algo más extraordinario? ¿Por qué, en este momento, no hace una pausa y le agradece a Dios, en oración, por lo que él ha hecho por usted? Cuando usted agradece a Dios, demuestra su fe. Su deseo es hacer una oración como esta:

Querido Señor, gracias por venir a mi vida. Gracias por perdonar todas mis malas acciones, y por hacerme tu hijo. Gracias porque pasaré la eternidad contigo, y porque puedo empezar, ahora mismo, a vivir la vida que has diseñado para mí. Vive en mí, Señor. En el nombre maravilloso de Jesús, amén.

El crecimiento espiritual es el resultado de confiar en Jesucristo como Señor, Salvador, Maestro y Rey. Entre mas deposite su confianza en él, mas libre será. La clave para el resto de su vida será la lección continua de vivir por fe, en vez de vivir por vista. Gálatas 3:11 nos dice: «El justo vivirá por la fe».

Cada día más fuerte

La expansión de su fe diariamente, al igual que el desarrollo de un músculo, hará que usted sea cada vez más fuerte en la fe. Una vida de fe, le permitirá confiar en Dios cada vez más en cada detalle de su vida. Así como un atleta joven hace diferentes tipos de ejercicios y rutinas de entrenamiento para mantener una buena condición física su cuerpo, usted usara seis diferentes disciplinas espirituales para construir su fe. Con el propósito de ayudarle a recordarlas diariamente, hemos elaborado con las letras iniciales de los subtítulos el acróstico: ÉL TOCÓ, para ayudarle a tenerlas presente en la mente. (El Espíritu Santo ilumina. Lea la palabra. Testifique con su vida. Ore diariamente. Confíe en El. Obedézcale siempre).

Permítale al Espíritu Santo controlar su vida.

Cuando usted se hace cristiano, el Espíritu Santo viene a vivir dentro de usted. De hecho, en la víspera del juicio de Jesús, él les dijo a sus discípulos que era mejor que se fuera, porque así podría venir el Espíritu Santo. Les dijo que esperaran, y que no hicieran nada hasta que el Espíritu llegara. «Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra» Hechos 1:8.

En otras palabras, con nuestro propio poder no podemos hacer nada. Sin él morando dentro de nosotros no seríamos diferentes de cualquier persona no creyente. Pero cuando el Espíritu habita dentro de su corazón, es aun mejor que tener a Cristo en su presencia, como lo tuvieron los discípulos; ya que él está realmente dentro de usted, proveyendo más ministerios de los que podríamos mencionar en estas breves páginas. Elle guía y le enseña. El, amablemente, lo convence de declarar sus pecados. Lo consuela. Le proporciona sus dones espirituales especiales, para permitirle ser servicial a otros creyentes alrededor suyo.

Él, incluso, ante su falta de conocimiento de porqué orar, le ayuda a orar: «Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu» Gálatas 5:25.

‘” Además, encuentre una buena iglesia donde asistir, y donde pueda crecer y tener compañerismo con otros creyentes en Cristo. En Hebreos 10:25, la Palabra de Dios nos amonesta a no dejar de congregamos con otros hermanos. Verá, un grupo de troncos juntos brillan al quemarse, pero si se pone un tronco a un lado apartado, en el hogar frío, su fuego se apagará. Así es su relación con otros cristianos.

Si usted no pertenece a una iglesia, no espere a ser invitado. ¡Tome la iniciativa! Llame al pastor de una iglesia cercana donde se glorifique a Cristo y se predique la Palabra de Dios. Empiece esta semana, y planifique el asistir regularmente.

¡Dios le bendiga! Bienvenido a la familia de Dios, y bienvenido a la vida gratificante de intimidad con Dios, nuestro Creador y Salvador, y a la gran aventura de cumplir su plan para su vida.

He caminado con Jesús por más de cinco décadas, y puedo decirle que él lo ama. Él tiene un plan maravilloso para usted. Todo lo que tiene que hacer es amarlo, confiar en él y obedecerlo, y así, se embarcara en una excitante aventura.

Dios lo bendecirá mientras descubre cómo Dios suple cada una de sus necesidades: hasta el día en que lo veamos cara a cara. ¡En nuestro siguiente capítulo, tendremos un anticipo de esa gloria futura!

Lea la Palabra de Dios diariamente

La oración y la Palabra de Dios van de la mano. Nuestros corazones se conectan con Dios a través de la oración, mientras nuestras mentes crecen en fe a través del estudio de la Biblia. Usted puede pasar toda una vida estudiando las Escrituras y nunca agotar sus riquezas, porque cada vez que usted lea, el Espíritu Santo aplicará las palabras y los pensamientos a su experiencia.

Le he recomendado empezar con el Evangelio de Juan. Usted también querrá leer algunas cartas, tales como 1 Juan y las cartas de Pablo a los Filipenses. Y pronto, usted querrá leer de principio a fin toda la Palabra de Dios. Existen muchos sistemas útiles para leer la Biblia en un año; pídale a su Pastor o a algún amigo cristiano que le ayude a conseguir uno. Que maravillosa aventura vivirá usted al dedicarse a los tesoros grandiosos de las Escrituras: los temas importantes, los personajes inolvidables, las historias maravillosas, y la comprensión de que toda la Escritura proviene del corazón de Dios. Pablo nos dice: «Toda la escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra» 2 Timoteo 3:16-17.

Testifique de Cristo con sus palabras y acciones

El privilegio más grande que tenemos en la vida es testificar sobre nuestra fe a otras personas que no conocen a Cristo. El primer mandato que Jesús les dio a sus discípulos fue: «Vengan, síganme, y los haré pescadores de hombres» Mateo 4:19. El último mandamiento fue para reafirmar Su misión dec1arándonos suyos: «Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándo10s en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo» Mateo 28:19-20.

Se ha considerado que, de veinte creyentes, solamente uno ha experimentado el gozo único de conducir un alma a Cristo. Este es un hecho trágico no solamente para aquellos que necesitan escuchar, sino también para aquellos que necesitan testificar. Después de muchas décadas de predicar la fe, puedo testificar que nada me proporciona mayor placer y satisfacción profunda que esas ocasiones, cuando el Espíritu Santo usa mi vida y mi diligencia para ayudar a un alma a aceptar el maravilloso regalo de la salvación.

clip_image002El misionero David Brainerd, pasó su corta vida predicando el evangelio con los indios de las riberas del Delaware. Él dijo: «No me importa donde viva, o que penalidades atraviese mientras yo pueda ganar almas para Cristo. Cuando duermo, sueño con esas cosas; apenas despierto, lo primero en que pienso es en esta gran obra. Todo lo que deseo es la conversión de los pecadores, y toda mi esperanza está en Dios. Yo siempre les pregunto a mis amigos cristianos: « ¿Qué es lo más grande que harían por otra persona?». La respuesta es clara. Sin embargo, muchas personas son demasiado tímidas para testificar sobre su fe. Ellos fallan al no captar el hecho de que el Espíritu de Dios nos usará en cada situación; él nos dará la audacia, las oportunidades, y las palabras. Todo lo que necesitamos es presentar al Señor un espíritu dispuesto. Dios ha realizado algunas de las hazañas más poderosas en la historia humana por medio de vasos tímidos, pero dispuestos.

Obedezca a Dios a cada momento

clip_image003La obediencia es la prueba final de nuestra fe. Cada uno de nosotros tropezará ocasionalmente, pero un hijo de Dios se distingue. por una obediencia constante a Cristo y a su Palabra. «El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rechaza al Hijo no sabrá lo que es esa vida, sino que permanecerá bajo el castigo de Dios» Juan 3:36. En otras palabras, la desobediencia persistente es la señal de alguien que no ha confiado en Cristo como Señor y Salvador.

Jesús lo expuso sencillamente: «El que hace suyos mis mandamientos y los obedece. Y al que me ama, mi Padre lo amará, y yo también lo amaré y me manifestaré a él» Juan 14:21. Aquí Jesús está diciendo que una manera segura de crecer es, sencillamente, obedeciéndolo. Entre más haga la voluntad de Dios, más lo conocerá, y entre más lo conozca, más crecerá usted.

¿Pero cómo sabrá usted lo que él quiere? Ore diariamente y permanezca en la Palabra; cada uno de estos ejercicios de «EL TOCÓ» se complementan entre sí. El Espíritu instruirá su corazón, y la Palabra instruirá su mente. La obediencia es poner físicamente en práctica estas instrucciones.

Confíe en Dios en cada detalle de su vida

¿Qué es la fe? «La garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve» Hebreos 11:1. Un factor que como creyentes nos. aparta del mundo, es nuestra absoluta confianza en Dios. El mundo camina por vista, pero nosotros caminamos por la fe. Sabemos que Dios no solamente tiene el control de los eventos mundiales, sino también de los detalles de la vida, y nos negamos a preocuparnos por esos detalles porque sabemos que nuestro Señor cuidará de nosotros.

Durante el Sermón del Monte, Jesús nos ordenó que, en todas las necesidades de la vida, confiáramos en él por completo;~ « Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida? Mateo 6:25-27.

Y como Pablo nos enseñó: «No se inquieten ustedes por nada; mas bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.» Filipenses 4:6-7.

Ser cristiano no significa liberarse de los problemas. Significa que no tenemos necesidad de llevar la carga de esos problemas. Se los entregamos a nuestro Señor y disfrutamos e su maravillosa paz.

Ore diariamente

Siete días forman una semana, pero también se ha observado que siete días sin oración son siete días de fe menguante. En la vida cristiana, no existe una posición fija: o nos acercamos al Señor o nos alejamos de él cada día. Es necesario que usted practique la oración diariamente, adorando al Señor, permaneciendo en él, y entregándole toda carga y preocupación. Pablo escribe: «No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús» Filipenses 4:6-7.

Un amigo mío, conectó su computadora de bolsillo, a su computadora de escritorio por medio de un cable. Agendas, notas, artículos de calendario y contactos nuevos fluyeron de la computadora grande a la de mano. La computadora pequeña se convirtió en la versión «portátil» de la computadora grande.

La oración es el «cable» por el que nos conectamos con nuestro Señor cada día, para estar sincronizados con él, para que basemos nuestras actividades en Dios, y así podamos convertimos en pequeñas versiones de Cristo en este mundo. Debemos permanecer en Cristo, o nos debilitaremos espiritualmente. Jesús dijo: «Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes, A01 I como ninguna rama puede dar fruto por sí misma, sino que tiene que permanecer en la vid, así tampoco ustedes pueden dar frutos . si no permanecen en mí» Juan 15:4.

Usted y yo podemos esperar ansiosamente el momento en que encontremos descanso y cuando Jesús limpie toda lágrima. Pero mientras tanto.

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