Discipulado Cristiano. Lección 17.

Lección 17

CONOCIENDO LOS MINISTERIOS EN LA IGLESIA

En la lección anterior hemos visto algunos de los dones que los creyentes bautizados con el Espíritu pueden recibir, y que con el fruto del Espíritu en un carácter santificado, los capacitan para ser auténticos testigos de Cristo.

Hoy vamos a ver otro tema importante para tu vida como miembro del cuerpo de Cristo, para una mejor comprensión de la vida de la iglesia y para tu servicio al Señor: LOS MINISTERIOS EN LA IGLESIA.

¿Recuerdas 1 Corintios 12:4-6?

La diversidad de dones es dada por

La diversidad de ministerios es dada por

La diversidad de operaciones es hecha por

Las palabras “ministerio, ministro y ministrar” son traducciones de palabras griegas relacionadas con diakonía, que significa “servicio” o “mayordomía”, y que en el contexto bíblico se refiere en especial al aspecto espiritual. Por lo tanto en el Nuevo Testamento un ministerio es, fundamentalmente, un servicio espiritual que se presta al Señor en el marco de la iglesia, el cuerpo de Cristo.

Todo creyente es un miembro del cuerpo de Cristo. Y así como todo miembro de nuestro cuerpo físico cumple una función, también todo miembro del cuerpo de Cristo debe cumplir una función. Esa función constituye su ministerio particular dentro de la iglesia. Al estudiar esta lección, ora que el Espíritu Santo te revele el o los ministerios que tiene reservados para ti.

1. LOS CINCO DONES DEL MINISTERIO EN EFESIOS 4

Vamos a analizar, en primer lugar, algunas enseñanzas en cuanto a los ministerios en Efesios 4:11-16. Lee el pasaje y responde a las siguientes preguntas

a. En el v.11, ¿cuáles son los ministerios que Cristo ha dado a su iglesia?

b. ¿Cuál es el propósito de los ministerios según el v.12?

c. ¿Quiénes deben hacer la obra del ministerio?

d. ¿Qué resulta cuando todos cumplen con el ministerio que Cristo les ha encomendado según el v.12?

e. ¿Hasta cuándo deben funcionar estos ministerios en la iglesia?

Vemos, pues, que los ministerios no son cargos de los cuales alguien pueda sentirse orgulloso, sino dones de Cristo para bendición de su iglesia. Cada creyente a quien es encargado un ministerio, se convierte en servidor de Cristo, y debe cumplir con ese ministerio con responsa­bilidad y humildad.

1 Pedro 4:10 dice: “Cada uno según el don que ha recibido, minís­trelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.”

A. EL APÓSTOL

La palabra “apóstol” viene del griego apostolos, que significa “un enviado”. El Padre envió a Jesucristo, el Apóstol por excelencia, y Jesucristo envió a sus doce discípulos (Juan 20:21), quienes forman un grupo especial de apóstoles, porque habían estado junto al Señor.

a. En Mateo 28:18-20, ¿cuál fue la comisión dejada por Jesús a los apóstoles?

b. ¿En 1 Corintios 3:10, cuál es la función del apóstol?

c. En 2 Corintios 12:12, ¿cuáles son las señales del apostolado?

A la luz de lo visto, el apóstol es uno enviado para extender el evangelio en el mundo, y ganar a las almas para Cristo; las pastorea por un tiempo y les enseña los fundamentos de la Palabra de Dios, hasta que la iglesia queda ya establecida y puede ir a otro lugar para iniciar una nueva obra. El ministerio de apóstol es uno de los más exigentes en cuanto a los dones del Espíritu, pero también en cuanto al fruto del Espíritu para soportar dificultades, incomodidad, etc.

B. EL PROFETA

El profeta edifica, exhorta y consuela a la iglesia mediante el don de profecía, como en el caso de Judas y Silas en Hechos 15:32.

Puede anunciar cosas del futuro mediante el don de palabra de sabiduría (Agabo en Hechos 11:28; 21:10-11); puede revelar hechos presentes o pasados por el don de palabra de ciencia (Natán en 2 Samuel 12:1-15); y también discernir espíritus mediante el don correspondiente (Como Pablo en Hechos 16:16-18).

No hay que confundir el don de profecía, que cualquier creyente bautizado en el Espíritu puede recibir, con el ministerio de profeta, que es un ministerio dado por el Señor Jesucristo, con una unción especial, y que conlleva el ejercicio de varios de los dones del Espíritu.

C. EL EVANGELISTA

El evangelista es “uno que anuncia el Evangelio”. Es decir, uno que anuncia las buenas nuevas de salvación. Muchas veces su ministerio está acompañado por los dones de sanidades y de milagros como parte de sus credenciales, como confirmación divina del mensaje de salvación, pero es por la predicación de la Palabra que las personas serán salvas (Hechos 8:6).

En un sentido, todos los creyentes debemos ser evangelistas, porque el mandato de ser testigos de Cristo es para todos (Hechos 1:8), pero el evangelista como don del ministerio es diferente. El evangelista tiene un corazón ardiente por las almas perdidas, y la unción de Dios para predicar el mensaje de salvación, de tal manera que, normalmente, siempre resultará en almas salvadas.

D. EL PASTOR

El apóstol funda iglesias; el evangelista gana almas para Cristo; pero es el pastor el encargado de cuidar el rebaño; de alimentarlo para que crezca y se fortalezca; de guiarlo, y prepararlo para la obra del ministerio.

a. En Ezequiel 34:2-10, ¿qué pasa con las ovejas cuando falta un pastor, según los vv.5-6?

b. ¿Qué instrucción da la Palabra de Dios en Hebreos 13:17?

E. EL MAESTRO

El maestro tiene la capacidad de exponer las Escrituras en forma tal que produzca resultados espirituales en la vida de los oyentes. No es una
mera capacidad para impartir información intelectual, sino que implica revelación del Espíritu para descubrir las riquezas de la Palabra de Dios.
El ministerio de maestro por lo general está ligado al de pastor.

Muchos intérpretes consideran que en Efesios 4:11 se debe leer “pasto­res-maestros” como un solo ministerio, pero la experiencia muestra que pueden haber pastores-maestros, evangelistas-maestros y profetas ­maestros, así como maestros que no son pastores.

a. ¿En qué destacaba Apolos según Hechos 18:24-26?

b. ¿Con qué compara Pablo el ministerio de enseñanza en 1 Corintios 3:6-8?

2. OTROS MINISTERIOS

Anota los ministerios que se mencionan en 1 Corintios 12:28, fuera de los que ya hemos visto hasta aquí

A. LOS QUE HACEN MILAGROS, LOS QUE SANAN

Los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros no son los únicos que pueden poseer dones sobrenaturales. Otros creyentes también pueden tener los dones de 1 Corintios 12: palabra de sabiduría, de ciencia, fe, profecía, discernimiento de espíritus, lenguas e interpretación de lenguas. El uso regular de estos dones resulta en ministerios complemen­tarios de mucha ayuda a la iglesia. Lo importante es que estén sujetos a la autoridad del Pastor de la iglesia.

B. LOS QUE AYUDAN

El original griego dice “las ayudas”, un término muy amplio que puede referirse a cualquier ministerio de apoyo al ministerio de la iglesia. El error de no reconocer este ministerio de ayuda ha privado a muchos creyentes del gozo de servir al Señor, y ha debilitado el ministerio de la iglesia.

Si alguien es llamado para un ministerio de ayuda y pretende ser pastor, evangelista o maestro, con toda seguridad fracasará y sufrirá una gran decepción. Veamos algunos de estos ministerios de ayuda

a. Los diáconos (Romanos 12:7). Originalmente eran los que servían a las mesas en el reparto a las viudas y necesitados. Permiten que los pastores se dediquen con libertad a la tarea espiritual.

b. Los que enseñan (Romanos 12:7). No se refiere al don del ministerio, que guía a la iglesia en las doctrinas fundamentales, sino al minis­terio de los maestros de niños, jóvenes y adultos; escuelas domini­cales, institutos bíblicos, células, etc.

c. Los que exhortan (Romanos 12:8). Es la capacidad sobrenatural de exhortar para corrección con amor y firmeza, y que resulta para bendición.

d. El ministerio de la música. Un ministerio muy importante ya en el Antiguo Testamento, donde había levitas separados y ungidos de manera especial para tocar instrumentos, para cantar y para guiar el canto de la congregación.

e. Ujieres, consejeros, secretarias, administradores, encargados de los arreglos físicos, mantenimiento y limpieza de los edificios de la iglesia; producción de literatura o materiales audiovisuales, etc.

Memoriza los siguientes versículos

“Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.”

1 Corintios 12:18

“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.”

1 Pedro 4:10

Notas y comentarios

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario y ayudanos a que se conozca el sitio!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s