Discipulado Cristiano. Lección 18.

Lección 18

EL AMOR ÁGAPE

El Apóstol Pablo trata sobre los dones del Espíritu Santo en los capítulos 12 y 14 de su primera carta a los corintios, pero en el capítulo 13 muestra que, aunque importantes y muchas veces impresio­nantes, no valen gran cosa si no van acompañados por una actitud correcta, que es fruto del mismo Espíritu Santo.

Lee 1 Corintios 12:28-13:3.

a. ¿Cuál es el camino más excelente?

b. ¿Contrapone Pablo el amor a los dones?

c. ¿Cuál debe ser la relación entre ellos?

El amor, y específicamente el amor de Dios, es el tema fundamental en las Escrituras. Veamos, pues, algunas enseñanzas importantes sobre él.

1. LAS TRES CLASES DE AMOR

En nuestro idioma se ha dado a la palabra amor un uso muy amplio, que no corresponde con el concepto de amor revelado en la Palabra de Dios. Por esto es muy importante precisar a qué clase de amor se refieren las Escrituras, para entender bien lo que Jesús dijo en Mateo 22:37-39: “AMARÁS al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente … AMARÁS a tu prójimo como a ti mismo.”

En el idioma griego, muy rico en conceptos, encontramos tres palabras que se traducen por amor

a. EROS: Es el amor de los sentidos; el amor sensual. Es esencial­mente egoísta porque sólo busca la satisfacción propia. Es un concepto ausente en las Escrituras.

b. FILIA: Es el amor de los afectos o sentimientos humanos; el de padres e hijos, hermanos, amigos, etc. Es esencialmente comercial. Se ama porque se recibe algo de la persona amada, porque uno se siente bien con ella.

c. ÁGAPE: Es el amor de Dios. Es el deseo profundo, consciente y voluntario del bien para la persona amada. Es totalmente desin­teresado. No depende tanto de los sentimientos como de la volun­tad. Tampoco depende de los méritos de la persona amada.

Las Escrituras usan los conceptos de filía y ágape para referirse al amor de Dios por el hombre; pero invariablemente usa ágape para referirse al amor que el hombre debe tener hacia Dios.

El amor eros y filía son propios del hombre. El amor ágape es espontáneo en Dios, pero no en el hombre por su naturaleza pecaminosa y esencialmente egoísta. Por esto, el amor ágape sólo se puede dar en el hombre nacido de nuevo por la obra regeneradora del Espíritu Santo.

2. EL AMOR ÁGAPE EN 1 CORINTIOS 13

La mejor descripción del amor ágape la encontramos en 1 Corintios 13, llamado con justa razón el “Himno al Amor”. Lee y analiza este capítulo, orando que el Espíritu Santo te revele en qué aspectos tu amor ágape debe ser completado o perfeccionado.

Medita de manera especial en los versículos 4 al 7: “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”.

El mejor ejemplo del amor ágape lo encontramos en Dios mismo. Piensa de qué manera se muestra ese amor ágape de Dios en cada uno de los siguientes textos, aplica esta enseñanza a tu propia vida y da gracias a Dios por todo esto:

a. Efesios 1:4-5

b. Efesios 2: 4-5

c. Romanos 8:35-39

d. Hebreos 12:5-7

Vemos, pues, que el amor de Dios se revela desde nuestra creación, al hacernos a imagen y semejanza suya, con el propósito de que llegára­mos a tener una relación filial con Él. Luego, a pesar de nuestra rebeldía y pecado, su amor se vuelve a manifestar en nuestra redención, dando a su propio Hijo para morir en nuestro lugar. Y ya redimidos, su amor se manifiesta en su cuidado de nosotros; su paciencia; el damos victoria sobre la carne, el mundo y el diablo; y por medio de la disciplina que a veces tiene que aplicarnos para nuestro bien. ¡Gloria a Dios por tanto amor!

EL AMOR ÁGAPE, MANDAMIENTO DE DIOS

El mandamiento de amar no es un capricho de Dios. “Dios es amor” dice la Escritura, y si somos hijos de Dios, debemos tener el mismo carácter de Dios, y por lo tanto debemos amar con el mismo amor con que El nos ama.

Veamos la enseñanza bíblica con relación al AMOR ÁGAPE.

Lee Mateo 22:37-39, y responde a las siguientes preguntas

a. ¿Cómo debemos amar a Dios?

b. ¿Por qué es éste el más grande mandamiento?

c. ¿Cómo debemos amar a nuestro prójimo?

Recordando la definición del AMOR ÁGAPE, ¿puedes entender el mandato de Jesús en Mateo 5:43-44? Escribe tu respuesta

4. LA EXPRESIÓN DEL AMOR ÁGAPE

El genuino AMOR ÁGAPE necesita expresarse de varias maneras, y no sólo por decir que amamos. Fíjate y anota algunas de las maneras en que Dios espera que expresemos o demostremos nuestro amor

a. Salmo 97:10

b. Juan 14:23-24

c. Juan 21:15-17

d. Efesios 4:2

c. Hebreos 6:10

f. Santiago 2:14-16

g. l Juan 4:19-21

Pero también expresamos nuestro amor a Dios por medio de nuestros labios en oraciones y cánticos de alabanza, así como por medio de la adoración, que es la expresión más profunda de nuestro culto a Dios, y que conlleva también nuestro amor por El.

5. EL SECRETO DEL AMOR ÁGAPE

Ya vimos en esta misma lección que el amor sensual (eros), y el amor de los sentimientos (filía), son naturales en el hombre, pero que el amor desinteresado (ágape) es de Dios, y que el hombre natural no puede tener por sí mismo.

Es sólo por el nuevo nacimiento, por la fe puesta en Jesucristo y en su obra en la cruz, que el hombre es capacitado por Dios para tener esta clase de amor, con el que puede amar a Dios, a sus hermanos en la fe, a su prójimo y hasta sus enemigos.

Lee cada texto y responde a la pregunta correspondiente

a. Ezequiel 36:26. ¿Qué hace Dios en nosotros que nos capacita para amar?

b. Romanos 5:5: ¿Cómo nos da Dios de su amor para poder amar?

c. Gálatas 5:22. ¿Parte de qué es el amor?

d. 2 Timoteo 1:7: ¿Cómo es que tenemos poder para amar?

A la luz de estos textos, vemos que el nuevo nacimiento es la primera condición para poder amar con el AMOR ÁGAPE. Pero luego es la presencia y obra del Espíritu Santo en nosotros el factor más importante para que podamos vivir amando Dios, a los que nos aman, y a los que no nos aman, con ese amor descrito en 1 Corintios 13.

Esta es una razón más para vivir en una constantemente renovada plenitud del Espíritu Santo. Mientras más llenos del Espíritu, ¡más AMOR ÁGAPE tendremos!

6. EL AMOR ÁGAPE, LA CREDENCIAL CRISTIANA

Lee los siguientes pasajes, y anota de qué manera el amor es una credencial cristiana

a. Juan 17:20-23

b. 1 Juan 3:14

Son importantes una fe dinámica, una sana doctrina, una buena organización, una buena estrategia evangelística, un servicio activo para el Señor, los dones del Espíritu Santo, etc. Pero todo esto es de poco valor a los ojos de Dios si no hay un genuino AMOR. Amor a Dios y amor a los hermanos. No un amor de declaraciones líricas solamente, sino demostrado y expresado en forma práctica.

¡El AMOR ÁGAPE es la verdadera credencial cristiana, lo que atestigua que somos verdaderos discípulos de Cristo!

Lee una vez más 1 Corintios 13. Ora pidiendo al Señor que te llene de su Espíritu de amor, y dale gracias.

Memoriza los siguientes versículos

“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.”

Juan 13:34-35

“Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte.”

1 Juan 3:14

Notas y comentarios

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario y ayudanos a que se conozca el sitio!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s